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domingo, 20 de febrero de 2011

Un amigo...

LA AMISTAD

Y un joven dijo: Háblanos de la Amistad
Y él contestó:
Vuestro amigo es la respuesta de vuestras necesidades

Él es el campo que sembráis con amor y cosecháis
con agradecimiento.
Él es vuestra mesa y vuestro hogar.
Porque acudís a él con hambre y sed de paz.

Cuando vuestro amigo hable, no temáis el “no”
en vuestra propia mente, ni retengáis el “si”,
y cuando el enmudece, vuestro corazón no cese
de escuchar el suyo.

Porque en la amistad, todos los pensamientos,
todos los deseos, nacen y se esparcen con regocijo
inesperado y sin palabras.

Cuando os alejéis de vuestro amigo, no sufráis.
porque aquello que en él más amáis.
Será más claro en su ausencia, como la montaña
es más clara desde el llano para el montañés.

Y no permitáis más propósito en la amistad,
que el ahondamiento del espíritu.
Y haced que lo mejor de vosotros sea para vuestro amigo.

¿Por qué, qué amigo es el que buscáis para matar las horas?
Buscadlo siempre para vivir las horas
Porque él está para llenar vuestra necesidad
Y no vuestro vacío.

Y en la dulzura de la Amistad,
Dejad que hayan sonrisas y placeres compartidos.
Porque en el rocío de las cosas pequeñas
El corazón encuentra su mañana y se refresca.

Khalil Gibrán


sábado, 29 de enero de 2011

Palabras para no despertar de un sueño

Encuentro


Alguien lo dijo

Yo te buscaba

Maderos gastados, la cruz del olvido
El caracol de mar dio su última nota

Silencio

Pero en la mañana
Y en la noche te buscaba

Las manos encuentran piel
Y los ojos las miradas

Los abrazos que no eran
El sonido en la campana

Un pájaro lleva dos lágrimas
Una almohada las desata

Si mis manos te descubren
Si las tuyas me reclaman

La montaña
La pradera, el mar, el cielo
La luz

El todo o nada

....Sepan disculpar...
Estuve revisando viejos poemas
y allí estaba
yo sabía
lo encontraba
algún día lo encontraba

viernes, 21 de enero de 2011

A contramano

" siempre es recomendable recorrer la vida a contramano, sobre todo si uno sospecha quién ha puesto las flechas del tránsito"
Alejandro Dolina

Se demora un poco más, pero se llega...
y lo bueno que tiene es que se ven las caras
no las espaldas
de los que insisten en viajar por la senda convencional


A contramano es decir NO
cuando te insisten con venderte espejitos
que anuncian el éxito

cuando te roban besos que andabas necesitando
o abrazos que prometen el plan recambio

cuando te anuncian poesías
y no son más que palabras huecas

Vamos caminando


Y siempre en esta senda :
la de los y las porfiadas caminantes
como vos y como yo,
como usted que no conozco y como aquellos que nos guían
con las huellas que dejaron

viernes, 14 de enero de 2011

Entre el placer de leer-te y el desafío de escribir-me

Soy una de las que escriben los cómo y por qué...
y si no saben responderse, leen a otro/as
que también se hacen preguntas...

Antes tenía una libreta en la mesa de luz, por si acaso en el sueño me visitaban las preguntas...
ahora dejo conectado el PC y si me despierto , a veces escribo...

Es mejor que ir a la heladera a buscar algo...escribir no engorda.

Hoy encuentro esto de la profe de Creatividad y viene al caso,
porque me venía preguntando por qué algunos protagonizamos palabras y otros las leen...
Desde alguien en la India hasta otro en Croacia, muchos pasan por nuestros blogs.
Se enteran de nuestros cotidianos pensamientos y se van, silenciosamente como llegaron.

Y nosotros seguimos acá
compartiendo lo mucho de lo poco que tenemos
o lo pedimos prestado
para compartirlo también

Ana


“Entre el placer de leer –te y el desafío de escribir-me”

¿POR QUË “LEER_TE”?
(conceptualizado bellamente por varios autores)
“La literatura es el único sitio donde podemos refrescar nuestro sentido de posibilidad y nobleza. Ha sido la salvación de los condenados. Ha inspirado y guiado a los amantes, vencido la desesperación de los solitarios” Jhon Cheever

“La literatura es una confesión de que la vida no basta” Fernando Pessoa

“Se lee tanto para ensancharnos en los demás como para escapar de ellos. Se lee como conquista y como huida. Se lee para saber lo que ignoramos y también para olvidar lo que sabemos. Porque los libros tienen una facultad milagrosa: detienen el tiempo y hacen infinito el espacio en que nos movemos…los buenos libros como las buenas personas nos regalan algunos gramos de inmortalidad” Fabricio Caivano

ENTONCES…

¿Por qué leer-te?:
*Porque al leer historias de otros nuestra visión del mundo se enriquece con el aporte de otras miradas complementarias y descubrimos el valor de la diversidad.
*Porque leer es comprender, pero también un acto de creación. Las palabras que surgen del texto se integran con las del lector y éste crea un nuevo texto. Cuando eso sucede el significado no reside ya en el texto, sino que hay una transacción entre lector y texto. –
*Porque leer tiene que ver con lo afectivo, especialmente cuando “leemos para nosotros u otros” como un regalo…solo por el placer de hacerlo.
* Porque alimentar conciencias abiertas a la diversidad es acceder a la esperanza, ya que la palabra es un gran capital que posee el ser humano habilitante a imaginar cómo modelar y remodelar su vida.
¿POR QUÉ “ ESCRIBIR-SE”?
(en la expresión de varios autores)
“No se puede vivir en el mundo sin un relato que nos acompañe” Nélida Piñón

“El lenguaje como el Universo es un mundo de llamadas y respuestas. Flujo y reflujo, unión y separación, inspiración y expiración. Unas palabras te atraen, otras te repelen y todas se corresponden” Octavio Paz

“La palabra que decimos
viene de lejos
y no tiene definición
tiene argumento.
Cuando dices “nunca”
cuando dices “bueno”
estás contando tu historia
sin saberlo” Luis Rosales

“Escribo para dilucidar los secretos antiguos de mi infancia, definir mi identidad,crear mi propia leyenda….” Isabel Allende
Escirbir-se es terapeútico
Trabajar en la autobiografía es una poderosa herramienta de desarrollo personal Asimismo volcar en un papel los enojos, miedos y demás emociones contenidas es un ejercicio siempre liberador. “Felicidad o dolor, amor o duelo, todo es respetable y es bueno darle vida por medio de la escritura” afirma Angela Battignani que coordina los talleres “Cueros escritos” en Francia.
No se trata aquí de buscar un estilo perfecto, ni de ser un “escritor/a”, sino de poner en palabras lo que más cerca está de nosotros, de nuestras vivencias, sin censura alguna. Esta forma de escritura espontánea permite a veces desbloquear emociones obstaculizantes y liberar las tensiones. La psicoterapeuta Julia Cameron- apóstol de la creatividad en Estados Unidos- recomienda que cada mañana durante diez minutos escribamos todo lo que surge espontáneamente al despertar. Los sueños de la noche, preocupaciones, absurdos …. Según ella esta simple disciplina libera en la persona un espacio creativo inesperado y cambios muy positivos.
Pero estar más cerca de nosotros mismos, de nuestra verdad interior, se convierte también en una conexión con el “otro” desde el momento que sale a través de la escritura. En el momento que escribimos- precisa Battignani- estamos en contacto con alguien..un amigo invisible, un padre muerto, un amor..no tiene importancia buscar con quien, lo importante es que afloren emociones guardadas.
La escritura actúa sobre las capas profundas del inconsciente y de la memoria. Escribir las escenas pasadas que nos marcaron, permite explorar las emociones que experimentamos, favorece una limpieza en profundo, ya que sin darnos cuenta van emergiendo elementos rechazados en su momento. Damos forma a lo nunca dicho. El sólo hecho de buscar y encontrar las palabras nos reconcilia con las partes dormidas de nosotros mismos. Es una manera de llegar a las voces que quedaron calladas por nuestros miedos, de descubrir cuáles son las creencias más arraigadas que tenemos y que nos hacen contemplar la realidad de determinada forma.
Tomar una birome o escribir en la computadora, sin vueltas, negro sobre blanco, es poner en palabras quiénes somos y cómo fuimos. La autobiografía resulta de este modo, una búsqueda de verdad, una forma de reunir los elementos dispersos de nuestra existencia y encontrarles un hilo conductor. Más que un simple relato de lo ya vivido, es sobre todo una caja de resonancia presente en la que se negocian las recíprocas relaciones del pasado y el futuro . Contamos en ella una imagen de nosotros mismos elegida, sentida, subjetiva. Una imagen que muestra lo que hemos vivido, pero también lo que aún queremos vivir.
La autobiografía se transforma en un trabajo de alquimia, reparador, donde podemos revalorizar íntimamente nuestro propio “patrimonio”. No es la escritura de un texto destinado a ser publicado. Tampoco es una historia de vida cuya finalidad sería describir cómo hemos superado un determinado acontecimiento o atravesado una crisis existencial…o es todo eso plateándose qué permanece de mi historia aún y qué ya no habita en mi. Sin especialmente buscarlo le damos sentido a nuestra vida.. Así considerada la escritura no es un espejo, es un instrumento de conocimiento de nosotros mismos. Y es desde este punto de vista que puede tener efectos terapeúticos.
El ritmo y los tiempos del hablar y del escribir son diferentes. El ritmo de la escritura permite tener tiempo de estar en contacto con lo que pasa en nosotros en el momento mismo que escribimos. Muchas veces no nos reconocemos, o al contrario nos vemos más veraces de lo que nos consideramos. Las motivaciones para emprender esta tarea pueden ser infinitas. Pero generalmente lo hacen personas con enormes deseos de transparencia y honestidad. Algunas necesitan enfrentarse a sus orígenes. Otras, que están en un momento de cambio, necesitan saber qué orientación darle a sus vidas. Hay personas que no saben porqué y ¿es necesario saberlo?” Justina Real

Hace algunos años me animé hacer mi primer publicación y me arriesgué a “desnudarme” públicamente y no me arrepiento de haberlo hecho. Sin tener herramientas especificas que brindan los talleres literarios o dotes naturales , a puro víscera y corazón, di a luz “Desde el ombligo al corazón pasando por el hígado”. Ese riesgo me permitió conocer personas maravillosas que ampliaron y enriquecieron mi vida. Sé que –más allá de su pobre valor literario- cumplió una importante función en muchos de los lectores ya que les sirvió para identificarse en algunos tramos y mover su propia historia.
Al comenzar el libro justificaba de este modo tal audacia: “Pero miren que pretenciosa ..¿un libro? dice mi yo más débil y miedoso, para frenar un poco al otro que se ha agrandado bastante y toma impulso para largarse a la aventura. Bueno ¡paz señores!, que en el fondo hay algo en común en los dos.El principal motor que me mueve a escribir-me es la necesidad. Necesidad de expresar, de decir a otros, de dejar huellas, de crear y recrear mi historia personal, de explicitar razones de mis formas de mirar el mundo, necesidad de rescatar personas, de perdurar en otras…necesidad de mantenerme alerta, despierta, de hacer borradores de posibles cambios, de comprenderme, de comprendernos, de comprenderlos… y sin duda también un intento más o menos enmascarado de preservarme inmortal.
…………………………………………………………………………………………………………………………..
Escribo con las palabras que salen de mi y las de otros que me habitan y a quienes pido que me acompañen con sus decires, como un eco, como sencillamente pide “Il postino” a Neruda en la película que lleva ese nombre cuando le dice “la poesía ya no es de quien la escribió, sino de quien la necesite” Edith Martirena

…..Escribir la vida
que creo, que vibro,
con la que me doblo o me quiebro
Y también me reconstruyo,,,

“..pués no es del todo infeliz, quien puede contar a sí mismo su propia historia”
María Zambrano

Recopilación de textos y síntesis aportada por Elisabeth Martirena Ardaix (Edith)




jueves, 25 de noviembre de 2010


Utopía

La utopía está en el horizonte.
Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos, y el horizonte se corre diez pasos más allá
¿Entonces para qué sirve la utopía?
Para eso, sirve para caminar.

Eduardo Galeano

miércoles, 24 de noviembre de 2010

..las cartas que no llegaron..

Leyó las cartas que no llegaron...?
..no es un juego de palabras...o si, pero escritas por este tipo al que lo conocen por "el Ruso" y debe ser el escritor uruguayo más lleno de viejas ternuras y nuevas ausencias...
La entrevista va suave por la vida de este nuestro Mauricioo Rosencoff...que nunca falte..."

Las Cartas que no llegaron..." (un poco, vaya y comprelo y arme mate y lealo..despues me cuenta)

En ese patio, un día, mi mamá en cendió un brasero a carbón, donde iba a cocinar un trozo de hígado que los carnice ros regalaban a los que tenían gato. Noso tros teníamos. Se llamaba Miska y era igualita a un tigre. Mamá cocinaba para Miska, pero comíamos todos.
De mi papá lo primero que conocí fueron los ojos. Unos ojos claros, transpa rentes, picaros, buenos, traviesos, que siem pre se estaban riendo. Mi papá tenía los me jores ojos del mundo.
Y además de todo eso, yo también te nía un hermano grande, que era el que me defendía cuando nos atacaba el enemigo. Me defendió toda la vida, hasta que se murió...



..Entonces saca el taponcito del tintero y moja y escribe. A veces para y le da vueltas a la cucharita. Cuando mi papá escribe, mi hermano y yo no nos podemos pelear ni gritar ni nada. Cuando mi papá escribe no hay que hacer ruido. La hoja se la da mi hermano de un cuaderno que tiene de la escuela. Mi herma no va a la escuela de noche y las hojas que le da a mi papá tienen rayas y las letras las po ne arriba de las rayas para que no se caigan...




..El cura le dijo que no hay que tirar piedras a los tranvías porque los trenes son para llevar gente. Yo le pregunté al Fito que cómo sabía el cura. Y el Fito me dijo que le dijo el cura que Dios ve todo.
«Dios ve todo», dijo. «¡Pah!», diji mos.
Entonces el Fito y yo nos quedamos así, como tristes, pero sin llorar...

 ahí estaba mamá sin saber qué hacer con esas manos que amasaban como nadie, que no sabían estar quietas, que limpiaban y cocinaban y se iban para el taller para picar solapas, y preguntando «para quién es», para quién es, Dios mío, que quiero saber si mamá vive, si papá vive, si vive algo, alguien, un herma no, no sé. Y yo estaba ahí, papá, y no esta ba. No estaba ni en tus ojos ni en los de ma­má. No estaba cuando hablaban en yiddish, bajito, intenso, rápido, entrecortado; no es taba. Era algo que estaba ahí, aislado por ondas de una intensidad que no me llega ban, estaba del lado de afuera, papá, ahí pa saba algo y yo no estaba y estaba ahí. Aho ra sí. Ahora sí, papá. Estoy ahí..

.. y mamá de pie, atrás tuyo, preguntando, porque no sabía leer, «¿para quién es?», porque mamá, pobre mamá, quiere que sea para ella, que no tiene a nadie, pobre mamá, ni a mí, que estoy acá, Viejo, sin poderte escribir, solo pensar, pensarte, pensarlos, pensarlo todo, en estos dos metros y medio por uno, sarcó fago horizontal, donde no entra nadie, ni el sol, aire jamás, solo la guardia para dártela o dejarte la media ración de polenta donde enterraron los puchos del turno, los fasos de la noche, de todas las noches, de estas cuatro mil seiscientas ochenta y cuatro no ches, siempre noches, que habito por deba jo de la superficie de la tierra, digamos que del planeta, papá, de los simios, y pienso y te pienso y los pienso y te escribo estas lí neas, Viejo, que nunca, nunca, recibiste, y que quién sabe, tal vez en algún sitio, uno nunca sabe, que nunca lo escribí pero que ahora sí te lo escribo, por las dudas, por ver, por verte la sonrisa y para decirte
..Fuerza, mi Viejo. Cuando uno cuenta los naufragios es porque no se ahogó..
..La Palabra. La Palabra caldea, aramea, babilónica, hebrea, quería decir, dijo, en el mismo instante, en el instante simul táneo donde el tiempo corre por su cuenta y sin reloj, para mi padre en el comedor del asilo y para mí en el nicho, la Palabra, en tonces, quiso decir y dijo que estemos don de estemos, Viejo, nos estamos viendo.



martes, 16 de noviembre de 2010

"Maneco", Altamira, un deconocido y este blog..lleno de Uruguay

Hace muchos años  sucedía que los viernes  y algún jueves llegaban entre mi ansiedad y jubilo por leer a este tipo..Manuel Flores Mora.."Maneco"..
Quiere que este articulo en particular apareció en un especial que hizo el semanario "Jaque" junto a todas las inevitables y formidables contratapas que llenaron de lucidez serena y decidida los ultimos años de la dictadura uruguaya..
Entonces y ahora mismo que escribo esto a destiempo y atropellando el post anterior me pareció formidable la curiosidad de pararse a comtemplar al tipo que pinto Altamira...no con que, ni como...sino porque...
Porque...?
               ..porque pintamos los altillos...?
                                                                (gracias "Maneco")


Cultura uruguaya de los 40


Desde que tuve abierta esta gloria de escribir en EL DIA, ninguna nota me ha parecido más importante que esta que siento que debo escribir ahora. Probablemente sea la que me salga peor. Cuando menos la más balbuceante y, sin duda, la que me exigirá más coraje. Creo en efecto que la palabra "yo" -no sé todavía si es una palabra o una enfermedad- y la primera persona -por lo general es la última- deben ser desterradas del periodismo. El coraje a que me refiero es el de recurrir a ellas, el de tomar la máquina de escribir como una tijera para cortar entre pudores.


Esta nota está dirigida a los lectores, si hay alguno, de veinte y pocos años. Escrita por un hombre que no cree en la juventud. Me explicaré: Quiero decir que no participo de los lugares comunes sobre la juventud con que he visto abrumar las palabras desde el tiempo en que yo la integraba. Todas las demás edades del hombre me parecen mas importantes: la infancia por supuesto y, ni que hablar, la madurez. Lo que debe importarnos sin embargo no es la estación de la vida, sino la vida. El hombre, por hombre, y no por los años que tenga. Un niño puede ser simplemente un sinvergüenza treinta años antes. Un viejo, apenas el saldo en rojo de una vida frustrada.


No es fácil olvidar aquel verso en que Borges cita a Shakespeare, aplicable casi a todos los hombres:


"Soy el que sobrevive a los cobardes
y a los fatuos que ha sido".


Si me interesa una persona de veinte años no es por sus veinte años. Es por el panorama de madurez que posee, por la sábana o llanura de tiempo donde continuará fluyendo su experiencia. Me interesa por el que será, cuando quizás yo ya no esté. Por la calidad de lo que cargue en el alma y no sólo para él, sino para dejar más tarde, a los que estén cuando a su vez él ya no esté. Esto es lo que llamamos a veces cultura, y a veces tradición. El aéreo y usado pasamanos de las generaciones. Nunca entendí realmente qué diferencia había entre el concepto de tradición y el concepto de cultura. Son lo mismo. Memoria de la especie. como dijo Unamuno.


Trece mil años


Me da un poco de vergüenza hablar una vez más del bisonte de Altamira. Es inevitable, porque entre todas las cosas actuales, es la única que tiene trece mil años de vida.
Lo pintó un paleolítico del que se ha averiguado -para eso hay ciencia- cómo conseguía y con qué vegetales, los colores. Y cómo fabricaba cosas parecidas a pinceles. En cuevas francesas se han encontrado hasta paletas, es decir, grandes huesos planos omopláticos, con montoncitos de pintura. No se sabe en cambio ni la raza a que pertenecía el pintor. Picasso no tenía más genio que él. No se ha reparado suficientemente tal vez en evidencias que importa subrayar. La primera: el tipo maravilloso que realizó esa cumbre del arte humano, probablemente no servía para ninguna otra cosa. Segundo, no tenía por consiguiente ninguna otra cosa que hacer. El bisonte salió de su inutilidad y de su aburrimiento. Y además, el tiempo que pasó trepado pintando el techo de la cueva debió ser un tiempo de nieve, en que no era posible salir afuera, para cazar, pescar o tomar sol. Debió ser hombre de penetrantes ojos, de manos hábiles, de biceps débiles. Seguramente fue tenido a menos por el más alto y fornido, el que tenía el record de bisontes muertos. Al punto que sin duda, para que no lo tiraran para afuera, debió inventar algo de religión. Explicar que si le dejaban pintar el bisonte, entonces; los dioses de la tormenta y de la caza, mandarían cosechas más grandes de animales cuando la primavera derritiese las nieves.


Lo que quiero decir es esto: la filosofía, está dicho, es consecuencia del asombro. El arte es hijo de la debilidad y del invierno. Siempre hay una caverna donde vivir el invierno.


Altamira (o Lascaux) han sido llamados la capilla sixtina de la edad de piedra. En realidad, lo que deberíamos decir, si la capilla sixtina estuviera, que no está, bien pintada, es que pretendió ser, y no fue, el Altamira del Renacimiento. Quién yo para decirlo. Pero así es.


Lo que quiero rescatar concretamente no es el bisonte sino el prebisonte que el bisonte testimonia. Digamos: la alta lección humana del maravilloso desgraciado que lo pintó.


Seré claro: no aguanto a los nostálgicos. Me fastidian los abrumados. Me resultan intolerables los conscriptos del desánimo, los convocados por el alma caída. Los que creen que una respuesta a la nieve, es tiritar. Caiga la nieve que tenga que caer, pase lo que tenga que pasar, venga lo que tuviere que venir, Al otro día, los hombres se ponen de pie. Se trepan sobre cosas y buscan el techo.


Porque el pasado siempre es modificable. En efecto, hay un pedazo de pasado en el que podemos actuar. El que todavía no ocurrió, porvenir para nosotros, pero que vendrá y será pasado para los que van a venir. Hacia él vayamos.


Cuando no se puede hacer nada, no se tiene nada que hacer. Y cuando no se tiene nada que hacer, se hace cultura. Como la cultura es todo. cuando no hay nada para hacer, está para hacer todo. Caramba!


No es preciso decir estas cosas en la patria de Lautreamont y de Herrera y Reissig! En la de Felisberto Hernández y Fructuoso Rivera! En la de Joaquín Torres García!


Los cuarenta


Yo, como Homero -modesto de mí, nadie que soy, pero ciego tampoco- trataré de contar los hombres y vientos que fueron antes que nosotros, del tiempo que viví, de aquél cuarenta y tantos en que desperté a la vida en la encrucijada de los libros y los amaneceres que se llamaba Montevideo.


Lo hago, porque algún eco de algún lector de esa franja de tiempo que ahora anda en los veinte años, me ha provocado, con perplejidad, la evidencia de mi condición de supérstite. Como si dijéramos, de sobreviviente transportado por la balsa, testigo de naufragio y prenaufragio Entre los fantasmas que me habitan, este de perdurante es, me atrevo a confesarlo, el único del que sabría enorgullecerme. Es a él a quien quiero ahora pasarle la palabra. Lo haré sin sentimentalismo ni nostalgia, porque éste -algún día habrá que gritarlo- no es, no fue, nunca ha sido ni jamás será, el país de la cola de paja!


Don Joaquín Torres García vivía allá por la calle Colorado o cerca, y vivía en la ley que vivió, de la puerta de la casa abierta. Una vez que lo fui a visitar -que disparate que me recibiera!- lo encontré disgustado. Su hijo Augusto acababa de vender un retrato. "Son jóvenes -decía Don Joaquín- pintan un retrato y les sale estupendo. Y lo venden porque creen que pueden volverlo a pintar. Después, en toda la vida, no vuelven a pintar nada igual. Y lo han vendido!"


Yo oía aquello y sólo ahora lo entiendo. Yo iba a visitar a Don Joaquín y creía que siempre podría visitar gente como Don Joaquín. Me pasó con aquella entrevista como a Augusto con el retrato. No lo entendía.


En la década de los 40, Montevideo era una irrepetible maravilla y nuestra juventud era tan tonta que creía que eso era la realidad. La que se viviría normalmente y para siempre.


No me daba cuenta entonces de lo que significaba encontrarse dos o tres noches por semana con el autor de "Sombras sobre la tierra" en el boliche Metro, y asistir luego a sus clases de la Facultad de Humanidades. Al comienzo de esa década yo estaba empleado en Reuter. El jefe directo era un flaco lacónico, autor de "El Pozo" y muchos años después de "El Astillero". Yo vivía en una casa que alquilábamos a medias con José Bergamín!


Un día -había yo salido segundo, con uno muy malo, en un concurso de cuentos- me tomó del brazo, por 18, Felisberto Hernández. Vení, me dijo, así no se escribe. Y durante dos horas me explicó en un café, qué era la literatura y cómo era necesario escribir. Sólo que nunca pude. Un verso del folklore rioplatense dice que cuando una huella se pierde siempre se encuentra en el suelo. Es lo que estoy tratando de decir. Pero en realidad, lo que quiero decir también es algo más.


Digo que nunca, en los milenios de la historia humana, se ha dado el caso de nadie que haya logrado salir de un pozo por abajo. De los pozos sólo se sale por arriba.


Algo así es lo que me dijo un día Miguel Cervantes. Caminábamos por el Patio de los Naranjos, en Sevilla. El acababa de salir de la cárcel, donde estuvo preso por unos números de alcabalas enrevesados que no sé si terminó de explicar. Y va y me dice, entre los naranjos: Mirá, me dice. Lo importante es que aún llevo la vida sobre el deseo de vivir.


Después lo escribió, creo que en el prólogo de la segunda parte de un libro suyo muy conocido.


Publicado originalmente en "El Día"
12 de noviembre de 1978
Reproducido en:
Manuel Flores Mora
Maneco
Parlamentario, Periodista, Escritor, Historiador, Crítico Literario
Homenaje de la Cámara de Representantes
Montevideo - 1986

viernes, 10 de septiembre de 2010

Celebremos las diferencias...

Si después de oír esta entrevista siente que cambió algo en su forma de ver las diferencias...es porque antes no tuvo la información necesaria.
No se reproche...a todos nos pasó alguna vez.

Con Silvia compartimos el liceo 11 del Cerro.
Es profesora de literatura y escritora, tiene dos hijos...su hija mujer, Natalia,con Sindrome de Down, es la protagonista de esta obra de teatro unipersonal.

Solamente les puedo agradecer por comprender cuánta estupidez humana nos separa en lugar de unir...


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jueves, 9 de septiembre de 2010

Para empezar el día


Memorandum



Uno llegar e incorporarse el día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta

Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta

Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte

Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda


Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda.

Mario Benedetti

miércoles, 1 de septiembre de 2010

¿Juceca sería antropólogo?

Cuando pensamos en uruguayeces es inevitable pensar en:
Comprar vino en damajuana, comer asado y pescar con aparejo … y muchas cosas más..
Cada cosa en su lugar y en su tiempo, aunque a veces al uruguayo le da igual el orden y entrevera…mientras arma un pucho con tabaco envuelto en hojillas.
Digo el uruguayo…porque la uruguaya permanece en otros rasgos de identidad...acompaña, saborea, comparte …. y también muchas cosas más...
Así que esta entrada del blog va por y para los que sucesivamente han hecho honor a algunas de estas actividades…o a todas…vaya una a saber…



EL VINO LE BAJABA COMO UNA TROPA DE CASCARUDOS

Soporífero Corchea era un hombre tomador de todas las bebidas y famoso por el aguante. Un hombre que entraba a chupar, y dejaba el tendal contra los mostradores. En el asunto de mantener la vertical sin hamacarse, humillaba. Una vuelta cayó por el boliche El Resorte. Alardeando llegó, y criticando.
- En este boliche la bebida es floja como el agua de los fideos.
Nadie le dijo nada pa evitar cuestiones, pero el tape Olmedo le puso una damajuana de vino arriba del mostrador y lo invitó. Era un tinto que la gente del boliche tanto lo usaba pa una fiesta como pa pintar exteriores. Especial pa curar bicheras, pa matar hormigas, pa olvidar las penas o pa sacarle la herrumbre a los fierros comidos por la humedá. Como quien dice, un vinito multi-uso. Soporífero Corchea miró la damajuana como sobrándola. Despreció el vaso que le ofrecieron y pidió un jarro. Lo llenó de vino hasta los topes, le hizo una guiñada a la Duvija de puro canchero, y se lo tomó. Lo primero que sintió fue una sensación como si por el garguero le fuera bajando una tropa de cascarudos con zapatos de trepar a las montañas. Pensó que además del vino, se estaba tragando pedazos del jarro de aluminio Mariposa.
Era un vino que antes de llegar a destino le hacía sonar la campanilla como alertando sobre el peligro, pero ya era tarde. El estomago de Soporífero Corchea estaba hecho a todos los rigores, era sufrido y aguantador, y como el higado, sabía soportar todo tipo de ataque de a traición. Pero aquello era otra cosa. Era algo desconocido. Algo que ninguna barriguita era capaz de soñar que un día pudiera pasarle.
Uno sabe qué es el pánico, uno ha escuchado historias de terror, uno es capaz de imaginarse la calcinante fogata del infierno, uno alguna vez se reventó una uña con el martillo y tiene una idea del espanto, uno sabe muchas cosas, pero mientras no sepa lo que es recibir aquel vino en los interiores, no sabe nada de nada.
Y a Soporífero Corchea, así como le caía el líquido le subían los vapores, con efectos varios. Primero se le reviraron los ojos. Con el derecho miraba el techo y con el izquierdo veía entrar una pareja de elefantes rosados a lunares. Después le rechinaron los tobillos, empezó a escuchar redobles de tambores australianos, se le marchitó una oreja, y por primera vez en su vida habló en alemán. Pa la madrugada salió, chiflando en búlgaro y jugando al rango solo.
- ¿Y cómo es que a la gente del Resorte no le produce semejantes efectos?.
- Es que lo toman pensando en otra cosa.



SHALÚ !!

martes, 24 de agosto de 2010

GENTE (Hamlet Lima Quintana)

Hay gente que con solo decir una palabra
Enciende la ilusión y los rosales;
Que con solo sonreír entre los ojos
Nos invita a viajar por otras zonas,
Nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano
Rompe la soledad, pone la mesa,
Sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
Que con solo empuñar una guitarra
Hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca
Llega a todos los límites del alma,
Alimenta una flor, inventa sueños,
Hace cantar el vino en las tinajas
Y se queda después, como si nada.

Y uno se va de novio con la vida
Desterrando una muerte solitaria
Pues sabe que a la vuelta de la esquina
Hay gente que es así, tan necesaria.


Para Renata...porque estuviste donde Cuellito...y te quedaste después, como si nada...

lunes, 9 de agosto de 2010

El deber de la Memoria... (Sacheri, Apo, Maradona..)

En estos días de sol me pasó como a Sacheri, en un grupo de opinadores de café...mismo en Europa y con botella de "Pinot Noir" del Valais...
Resulta que sin pedir ni dar tregua acepte el desafío de sostener mi conviccion y mi compromiso con esta incondicionalidad serena que mantengo con Maradona.
Entre argúmentos apasionados y discursos de carton sobreviví hablando de fútbol y recordando aquel placer de verlo jugar..
Por eso,por...el deber de la memoria.

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miércoles, 7 de julio de 2010

Victor Hugo Morales sobre Uruguay..

"Esta actuación honra a la identidad de los uruguayos"


Víctor Hugo Morales reflexionó sobre los logros de la selección uruguaya en Sudáfrica. "El minuto final contra Holanda fue epopéyico, fue homérico, fue todo lo que uno quiere de la vida dejar hasta la última gota realmente de dignidad, de vergüenza, de transpiración en pos de una ilusión".



“Creo que ha sido una etapa maravillosa del fútbol celeste cuando jugaron las eliminatorias en algunos reportajes que me hacían en Montevideo yo arriesgaba que este seleccionado podía pasar a octavos, estar en cuartos de final porque hubo en algunos partidos como contra los brasileños atributos muy serios que en el vaivén de las eliminatorias no se apreciaron cuando se hizo el balance total sobre todo teniendo en cuenta el partido con Argentina”, afirmó Víctor Hugo Morales en el programa En Perspectiva.



“Pero ya Uruguay mostraba una capacidad de anticipo y un fútbol de una velocidad, con dos o tres jugadores muy interesantes por otra parte, empezando por Pablo Forlán, por Diego Pérez, por Suárez, que lo colocaban como un equipo mucho más amenazante en el campeonato del mundo de lo que se pensaba después de las eliminatorias”, agregó.



“Lo corroboró, jugó siempre de regular para arriba, en algunos partidos como el de anoche muy bien, dio gusto ver la entrega, la capacidad táctica del equipo, la decisión con la que encararon a un seleccionado como el holandés que aquí se veía ya como una especie de cuco que podía doblegar fácilmente a Uruguay como prácticamente al resto de los seleccionados salvo a los tres o cuatro equipos más poderosos del mundo”, reflexionó.



Me sentí orgulloso, me sentí pleno, representado, y feliz de ver esta evolución que ha tenido el fútbol uruguayo. Yo relaté otro que era más lento, más posicional, menos ofensivo, menos anticipador del juego en cualquier sector como lo hace desde algunos años sobre todo ahora con la batuta del maestro Tabárez. Quiero decir que estoy felicísimo por lo que ha hecho”.



“En la Argentina todo el mundo ha hecho una fuerza tremenda por el fútbol celeste, hay una gran admiración, siempre digo que los uruguayos somos una pasión no correspondida de los argentinos, aunque eso se ha ido curando con el tiempo a mí me parece que no hay tanta contra en Uruguay de lo que hace la Argentina por aquello del país grande y el país chico. Pero del otro lado en la Argentina el amor por lo uruguayo, el gusto que les provocaba que la selección celeste anduviera tan bien, me parece que ha sido enorme y lo he podido recabar en todos los contactos que tengo periodísticamente con mi programa, tanto el deportivo como el de interés general, por lo cual me parece que es una síntesis ese reconocimiento internacional porque para nosotros es muy fácil pasa por el orgullo, por la visita cariñosa de los viejos duendes maravillosos del fútbol uruguayo que parecían estar flotando en este campeonato del mundo para impulsar a los jugadores a conquistas verdaderamente muy importantes”.



“Viene ese partido por el tercer puesto, ojala que Uruguay pueda terminarlo con otra dignísima actuación que no necesariamente tiene que contener una victoria pero que le pueda poner un broche de oro si es posible a esta actuación absolutamente inolvidable que honra al fútbol, a la historia, y a la identidad de los uruguayos”.



Morales cree que esta selección marca un antes y un después en los últimos 40 años de las selecciones uruguayas. “Yo en las eliminatorias ya había advertido en el fragor de la competencia, las eliminatorias son muy difíciles porque tienen esos partidos visitantes que casi siempre con un empate uno se va contento pero la derrota anda rondando como una sombra. Los partidos de local se complican contra los débiles porque se cierran atrás contra los grandes porque son peligrosos como Brasil, como Argentina, entonces esto no deja ver muchas veces la capacidad real que tiene un equipo”.



“Estoy contento de haber constatado que esas posibilidades del fútbol uruguayo son ciertas porque es bueno pensar que esto no es una casualidad y que ahondando en la tarea que se ha realizado, creyendo en estos jugadores, en la mística que por otra parte le han trasmitido yo diría que hasta los otros deportes mirándose en el fútbol por toda la trascendencia el relieve que alcanza hay un futuro interesantísimo también”.



“Esto vale la pena ponerlo en un cofre de aquellos que contienen derrotas honrosas como la del 54, maravillas incomparables como las del 50, y episodios entusiasmantes como los del Mundialito; esta etapa va también a un cofre de cristal, embalsamamos de alguna manera esta alegría y la guardamos para todos los tiempos. Nosotros somos de espíritu nostálgico y un poco melancólico y es probable que nos acompañe esto durante muchísimos años y se convierta en parte de una historia que para mí era el cuadro de la selección celeste del 50 en todas las gomerías, en todos los bares, crecí mirando esa figura y seguramente muchísimos chicos de hoy van a crecer años y años viendo en todos los sitios la fotografía de estos muchachitos orientales que han sido un poco próceres del deporte”.



Morales tuvo palabras de elogio para el técnico Celeste. “El planteo de Tabárez ha sido magnífico, estupendo. En el partido contra Ghana quedó el recuerdo de cómo lo ganó pero Uruguay lo tendría que haber ganado yo estaba muy fastidioso en ese partido porque decía “perder por penales esto me va a dar una bronca tremenda, me va a dar mucha rabia, frustración”, porque Uruguay jugó, tuvo dificultades, fue un partido estupendo en el que hubo chances de perder, de ganar, de recuperarse, pero su partido fue ejemplarmente planteado”.



“Lo de Uruguay ha sido ejemplar, ha sido magnífico, redondito por donde se lo mire, perfecto hasta en la conducta. Yo tenía miedo que ayer por ese problema que había con un jugador de Holanda alguno pegase un moquete y se armase un revuelo, hubo ahí alguna cosita pero era para dejarlo así intacto este recuerdo, no mancharlo con nada. Y me parece que en ese sentido también fueron responsables porque ellos sabían posiblemente, la información al jugador siempre le llega, que había un gol nada menos que definidor del partido que no era lícito y se lo bancaron y siguieron peleando y los minutos finales el minuto final fue epopéyico, fue homérico, fue todo lo que uno quiere de la vida dejar hasta la última gota realmente de dignidad, de vergüenza, de transpiración en pos de una ilusión”.



“No se rindieron nunca, fíjense ustedes que Argentina el reproche más grave que yo le hago al equipo de Diego es que después del 2 a 0 de Alemania se relajó, se echó a morir, como el jugador de tenis que ya ve que el partido está perdido y la tira a la tribuna, como el boxeador que se deja golpear en la cara porque está con rabia porque las cosas no le han salido, así actuó la Argentina. Uruguay injustamente estaba 3 a 1, le pudieron poner el partido 4 a 1 y seguía luchando con una seriedad que a mí me parece que también es digno que se remarque”.



“Uruguay ha recuperado ciertas formas de alegría y esto, para quien está pendiente permanentemente del Uruguay pero tiene que verlo a distancia, es algo como para celebrar la vida”.

martes, 29 de junio de 2010

Compañeras en el Liceo 11...

Hoy Silvia, encuentro tu poesía.
Creo que no es casual.
...puede el poeta decir, si no es para todos..?



“Me repliego en mí
cierro los ojos
me reconsidero

Transité mares peligrosos
embravecidos
Salté fosos
fronteras móviles
Regreso

Redescubro las cosas más queridas
los deseos viejos-las aguas transparentes
siempre estuvieron allí-

navego mis adentros
el miedo baja
la ansiedad amaina
el dolor se apacigua

Después de tantos viajes
-todos conducen al mismo lugar-
realizo el más difícil
el más fácil:
me reencuentro.”


Silvia Prida

miércoles, 23 de junio de 2010

Las 12 a Bragado

Un cuento de Haroldo Conti, que Alejandro Apo nos dice...para que también estemos en La Fondo de Bragado.

viernes, 18 de junio de 2010

De lo simple de la sabiduría y del arte de vivir...

Gracias Saramago


De

“Las pequeñas memorias”


……….”El niño que fui no vio el paisaje tal como el adulto en que se convirtió estaría tentado de imaginarlo desde su altura de hombre .El niño, durante el tiempo que lo fue, estaba simplemente en el paisaje, formaba parte de él, no lo interrogaba, no decía ni pensaba, con estas u otras palabras: “¡Qué bello paisaje, qué magnífico panorama, que deslumbrante punto de vista!” Naturalmente, cuando subía al campanario de la iglesia o trepaba hasta la cima de un fresno de veinte metros de altura, sus jóvenes ojos eran capaces de apreciar y registrar los grandes espacios abiertos ante él, pero hay que decir que su atención siempre prefería distinguir y fijarse en cosas y seres que se encontraran cerca, en aquello que se pudiera tocar con las manos, también en aquello que se le ofreciese como algo que, sin tener conciencia de eso, urgía comprender e incorporara al espíritu ( excusado será recordar que el niño no sabía que llevaba dentro de sí semejante joya), ya fuera una culebra reptadora, una hormiga levantando al aire una raspa de trigo, un cerdo comiendo en la artesa, un sapo bamboleándose sobre las patas torcidas, o también una piedra, una tela de araña, el surco de tierra levantada que deja el hierro del arado, un nido abandonado, la lágrima de resina seca en el tronco del melocotonero, la helada brillando sobre las hierbas a ras del suelo. O el río. Muchos años después, con palabras del adulto que ya era, el adolescente escribiría un poema sobre ese río- humilde corriente de agua hoy contaminada y maloliente- en el que se bañó y por donde había navegado. Protopoema lo llamó y aquí queda:

Del ovillo enmarañado de la memoria,
de la oscuridad, de los nudos ciegos,
tiro de un hilo que me parece suelto.
Lo libero poco a poco,
con miedo de que se deshaga entre mis dedos.
Es un hilo largo, verde y azul, con olor a cieno,
y tiene la blandura caliente del lodo vivo.
Es un río.
Me corre entre las manos, ahora mojadas.
Toda el agua me pasa por entre las palmas abiertas,
y de pronto no sé si las aguas nacen de mí
o hacia mí fluyen.
Sigo tirando, no ya sólo memoria,
sino el propio cuerpo del río.
Sobre mi piel navegan barcos,
y soy también
los barcos y el cielo que los cubre
y los altos chopos que lentamente se deslizan
sobre la película luminosa de mis ojos.
Nadan peces en mi sangre y oscilan entre dos aguas
como las llamadas imprecisas de la memoria.
Siento la fuerza de los brazos y la vara que los prolonga.
Al fondo del río y de mí, baja como un lento y firme latir del corazón.
Ahora el cielo está más cerca y cambió de color.
Y todo en él es verde y sonoro,
porque de rama en rama despierta el canto de las aves.
Y cuando en un ancho espacio el barco se detiene,
mi cuerpo desnudo brilla bajo el sol,
entre el esplendor mayor que enciende
la superficie de las aguas.
Allí se funden en una sola verdad
los recuerdos confusos de la memoria
y el bulto súbitamente anunciado del futuro.
Un ave sin nombre baja de no sé dónde
y va a posarse callada sobre la proa rigurosa del barco.
Inmóvil, espero que toda el agua se bañe de azul
y que las aves digan en las ramas
por qué son altos los chopos y rumorosas las hojas.
entonces, cuerpo de barco y de río
en la dimensión del hombre, sigo adelante hasta el dorado remanso
que las espadas verticales circundan.
Allí, tres palmos enterraré mi vara
hasta la piedra viva.
habrá un gran silencio primordial
cuando las manos se junten con las manos.
Después lo sabré todo.

No se sabe todo, nunca se sabrá todo, pero hay horas que somos capaces de creer que sí, tal vez porque en ese momento nada más nos podría caber en el alma, en la conciencia, en la mente, comoquiera que se llame eso que nos va haciendo más o menos humanos. Miro desde lo más alto del ribazo la corriente que apenas se mueve, el agua casi plomiza, y absurdamente imagino que todo volvería a ser lo que fue si en ella pudiese volver a zambullir mi desnudez en la infancia, si pudiese retomar en las manos que tengo hoy la larga y húmeda vara o los sonoros remos de antaño, e impeler, sobre la lisa piel del agua, el barco rústico que condujo hasta la frontera del sueño a un cierto ser que fui y que dejé encallado en algún lugar del tiempo.”

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José Saramago

JOSÉ SARAMAGO (post para los que creen en la muerte..)



 

José Saramago, la intensa historia de un escritor crítico y auténtico

De Chiapas me llevo no sólo el recuerdo, me llevo la palabra misma... Chiapas... La palabra Chiapas no faltará ni un solo día de mi vida. Si tenemos conciencia pero no la usamos para acercarnos al sufrimiento ¿de qué nos sirve la conciencia? Volveré a Chiapas, volveré".



martes, 15 de junio de 2010

Para quienes merecen un te quiero como este...

Una historia que merece contarse

Ella y él
Edith Martirena

Ella y él. No pongo sus nombres porque deseo que estas palabras sean a la vez un homenaje y una esperanza.



Ella y él. Dos que logran la plenitud sin diluirse uno en el otro y muestran que sostener la elección con felicidad no sólo es un sueño, sino una realidad posible.



Ella y él. Científicamente, no hacen más que corroborar la ley de que los opuestos se atraen .También que la química entre las personas existe.



Ella y él. Son bien distintos en casi todo, pero ninguno intenta cambiar al otro, más bien se complementan y enriquecen mutuamente en sus diferencias



Ella. De pequeña talla, alegre, comunicativa, con vestimentas llamativas. Esposa,.madre, abuela pero especialmente y en primer lugar: mujer. Esto quiere decir femeninamente sensual, sinceramente amiga de sus amigas, perdidamente dubitativa...Lo más frecuente es encontrarla enroscada en largas conversaciones sobre la pareja , los hijos, los nietos , la profesión ‘¡en fin! la vida Siempre usando con total desparpajo -nada usual para una abuela- verbos tales como gozar, disfrutar , vagar, vacacionar. Y algo fundamental, tengo una casi veraz sospecha que es muy buena amante, porque a saber, él no necesita de la casi legalizada infidelidad machista aduciendo aburrimiento



El. De gran talla , de pocas palabras, casi osco para algunos. Puede pasar al lado tuyo y no saludarte porque va en su mundo y no te ve...claro en mi caso eso es justificable..por mi altura digo. Muy formal en su vestimenta para trabajar. De muy pocos o casi ningún amigo. Gusta de caminar, dibujar, usar la computadora. Todas actividades más bien solitarias. Eso sí; también buen padre, mejor abuelo y sin duda por la felicidad que ella irradia , también muy buen amante.



Ella. De inteligencia rápida, muy creativa, parece un cascabel y tintinean los lugares por donde anda, como si al pasar dejara una brisa que mueve los llamadores de ángeles.



El. De inteligencia serena, reflexiva, inspira seguridad, confianza., como un gran padre o simple y extrañamente en esta época -un hombre - en los roles que solían caracterizarlos.



Ella. Se ennovió con él cuando tenía 14 años, aunque dice que desde los doce “le había echado el ojo”.



El. Se ennovió con ella cuando tenía 16 años y como buen varón a esa edad y en un pueblo chico todavía jugaba con sus amigos.



Ella y él, se casaron muy jóvenes y crecieron juntos



Ella y él. Aprendieron a amar y a amarse y sin duda muchas cosas más.



Ella y él. Un flash: los veo bailando apretaditos la “lambada”,. sin importarles aquellos que los miran con un dejo de sorpresa, gracia, ternura....creo que no despiertan envidia, sino más bien perplejidad... Ella osadamente parece desaparecer entre las largas piernas de él, haciendo honor a esa danza tan sensual.



Ella y él. Otro flash: los veo caminando por la rambla. Lugar y forma elegido por ellos para disfrutar y también resolver los problemas más serios. “Todo se ve de otra forma al aire libre “ -dice ella y agrega - “como decía mi madre, si hoy no se encuentra la solución esperemos hasta mañana con la fresca”. Inconfundibles desde lejos, es hermoso reconocerlos a la distancia.



Ël . Supo como permitirle ser “ella”, con su mundo de amigas, con sus charlas, con sus dudas, sus temores, aceptándola y queriéndola así como es, sin pretender cambiarla.



Ella. Aprendió a permitirle ser “él”, con sus espacios propios y solitarios, con sus silencios, a no invadir su rol de padre , a valorarlo , aceptarlo y quererlo así como es, sin pretender cambiarlo.



Ella y él . Fundiéndose en uno, pero preservando lo propio, la maravilla de ser y dejar ser.



Ella y él y todos ellos. Los que vinieron después: tres hijos y cuatro nietos, forman una familia , fuente de alegría. satisfacción, amor y también incertidumbres; como nos pasa a todos.



Pero hay una gran diferencia con los demás . Ella y él, ambos sexagenarios (como suele decirse) recientemente jubilados y con cuarenta años de casados , se siguen amando. También hacen honor a la tradición que dice que cuando es “ella” la que elige el vínculo es bueno y duradero



Ella y él. Nunca se mostraron asexuados, ni ahora que son sexagenarios. Muestran su sexualidad de múltiples formas: en las elecciones que han hecho al jubilarse, en cómo organizan su tiempo libre, el estilo de vida, su forma de hablar uno del otro...



Ella y él . Vivir en pareja es un arte que se construye e incluye entrega, misterio, ciencia, compromiso, magia, opción....



Ella y él.. y algunos otros , muy pocos que yo conozca o me hayan contado



Ella. El.



Ella. El. Preservando la mismidad pero actuando intencionalmente para que el milagro ocurra, sabiendo que cada uno debe empezar por sí mismo, pero la verdad comienza con dos.



¿Quién dice que el amor monogámico feliz es ilusorio?



Ella y él lo viven .Yo les aseguro que es realidad. Los conozco, los quiero y admiro porque logran testimoniar que la magia del amor único también en esta época existe....y son arquetípicamente sanadores para todos los que no lo logramos.

Edith Martirena

De "Tras las huellas del amor". (inédito)

lunes, 14 de junio de 2010

La poesía es como el pan...de todos